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La normativa referente al tubo para gas metano

Normativa de referencia para el tubo para gas metano e indicaciones para su instalación.

Los tubos para gas metano son componentes fundamentales dentro de las instalaciones, es por ello que es indispensable contar con un reglamento que los incluya para evitar disfunciones o problemas de diversa índole.
La principal normativa que trata esta cuestión es la norma UNI-CIG 7140, cuya última versión data de marzo de 2013. Esta norma contiene todas las especificaciones relativas a los materiales, el proceso de producción y el método de prueba que será utilizado para el testing de los tubos flexibles no metálicos; utilizados en instalaciones de sistemas domésticos (y civiles) y caracterizados por una potencia térmica nominal inferior a 35 kW.

Las subdivisiones de los tubos para gas metano dentro de la norma

Un aspecto diferencial de esta norma es la subdivisión de los tubos en función de la presión máxima nominal. En efecto, los tubos de tipo A1 y A2, que son generalmente las categorías de tubo que se suministran en forma de rollo, pertenecen a la primera clase y se caracterizan por una presión máxima de 0,2 bar. Por el contrario, los tubos tipo B y C, es decir, los tubos más conocidos como "manguitos", pertenecen a la segunda clase y se caracterizan por una presión máxima con valores de dos órdenes de magnitud superior a la clase uno (unos 20 bar).

La estructura de los tubos en las dos clases identificadas por la normativa

Ambas clases se caracterizan por ser tubos que presentan una estructura por estrados, partiendo de un sustrato de caucho sintético y sucesivamente articulándose de forma diferente. En concreto, la mayor diferencia la encontramos en la capa de refuerzo central:
- Los tubos de clase I se caracterizan por una capa de refuerzo de material textil entrelazado que garantiza tanto resistencia como elasticidad;
- Los tubos de clase II se caracterizan por una capa de acero oxidable o inoxidable: en concreto, el uso de acero inoxidable, además de infundir la clásica resistencia derivada del acero, también permite una mayor resistencia a la corrosión, facilitando el trabajo de la vaina exterior.

El marcado diferencial entre las dos clases especificadas por la norma.

Un aspecto importante, a efectos de identificación y mantenimiento de los tubos para gas metano, es el marcado, el código que identifica de manera única el tipo de producto y que debe ser reportado en el mismo. Ambas clases tienen un marcado con el nombre del productor, seguido por la norma de referencia (en este caso la UNI-CIG 7140), la clase, el tipo de tubería y el diámetro nominal. La verdadera diferencia se encuentra en la fecha de fabricación / substitución: la clase I presenta la fecha en la que se deberá reemplazar el componente, mientras que la clase II indica la fecha de fabricación.
El cumplimiento de dicha normativa, o de la normativa correspondiente, es fundamental para realizar e instalar tubos para gas metano de manera correcta y minimizando al máximo los riesgos, mejorando la seguridad de las personas que se encuentran en contacto con ellos.

Las pruebas que caracterizan la norma UNI CIG 7140

Las tuberías de  gas metano, como ya hemos visto anteriormente, juegan un papel fundamental dentro de las instalaciones de gas y deben garantizar unas propiedades y unas características que cumplan con los valores indicados en la normativa.
En particular, las pruebas de interés para esta categoría de componentes son:
- Inspección visual de la superficie interna: realizada por personal capacitado y con experiencia, se trata de una indagación visual destinada a detectar defectos o problemas superficiales;
- Prueba de extracción: el tubo debe garantizar un valor mínimo de extracción para ser declarado conforme. Además, también se evalúa la presión de extracción;
- Prueba de resistencia por tracción: ensayo mecánico más extendido destinado a determinar la tensión, conocida como rotura, que conduce al fallo de del componente;
- Prueba de resistencia al aplastamiento: también en este caso se requiere un valor mínimo;
- Prueba de flexión: destinado a evaluar la ovalización del tubo en presencia de un pliegue o curva;
- Cumplimiento con respeto a la presión hidráulica, a la indeformabilidad en caliente, envejecimiento y flexión;
- Prueba de explosión: es necesario encontrar un valor de presión mínima superior al indicado en la norma;
- Ensayo de permeabilidad al hidrógeno y a la acción de los gases de petróleo licuados: necesario para evaluar la resistencia a cualquier contaminación en ejercicio que pueda crear problemas importantes.

El respeto a estos estos valores representa una condición necesaria para el cumplimiento de la normativa para tuberías de gas metano.

16/12/2021




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