ARCHIVE
abril 2018
marzo 2018
febrero 2018
enero 2018
diciembre 2017
Noviembre 2017
Octubre 2017
septiembre 2017
agosto 2017
julio 2017
junio 2017
mayo 2017
abril 2017
marzo 2017
febrero 2017
enero 2017
diciembre 2016
Noviembre 2016
Octubre 2016
septiembre 2016
agosto 2016
julio 2016
junio 2016
mayo 2016
abril 2016
marzo 2016
febrero 2016
enero 2016
diciembre 2015
Noviembre 2015
Octubre 2015
septiembre 2015
agosto 2015
julio 2015
junio 2015
mayo 2015
abril 2015
marzo 2015
febrero 2015
enero 2015
diciembre 2014
Noviembre 2014
Octubre 2014
septiembre 2014
agosto 2014
julio 2014
junio 2014
mayo 2014
abril 2014
marzo 2014
febrero 2014
enero 2014
diciembre 2013
Noviembre 2013
Octubre 2013
septiembre 2013
agosto 2013
julio 2013
junio 2013
mayo 2013
abril 2013
marzo 2013
febrero 2013
enero 2013

Sellador anaeróbico para el sellado de los racores de latón roscados

Para la hermeticidad de los racores de latón roscados, podemos utilizar selladores especiales, pero también métodos clásicos como el teflón y el cáñamo.

La hermeticidad de los racores de latón roscados tiene lugar por medio de un acoplamiento cónico sobre la rosca, pero es necesario recordar que el acoplamiento de metal sobre metal no siempre es suficiente para mantener herméticos tanto los líquidos como los gases.
Tal como ya se ha mencionado existen métodos consolidados desde hace tiempo para el sellado de estos racores de latón roscados, el más conocido es el cáñamo natural, que combinado con la pasta garantiza la hermeticidad. Pero hay que recordar que, especialmente a altas temperaturas, el envejecimiento podría comportar pérdidas.
Otro método para garantizar la hermeticidad de los racores de latón roscados es utilizar la cinta de teflón, un material más adecuado para las temperaturas elevadas, pero que al igual que el cáñamo requiere cierta habilidad en su colocación, que deberá seguir la dirección correcta de la rosca.
Último método inventado recientemente, es el sellador anaeróbico, un fluido que se coloca en los racores de latón roscados y polimeriza una vez enroscado el racor con el tubo, garantizando la hermeticidad final. Aquí la parte más compleja es la elección del material apropiado en función del fluido que se desea conducir.

16/11/2017




I contenuti di questo sito non hanno carattere di periodicità e non rappresentano 'prodotto editoriale'.